martes, 21 de junio de 2011

   RESUMEN

El presente estudio se realizó con el objetivo de conocer en qué medida se presenta el Síndrome de burnout en los médicos docentes del Hospital General Regional n. 25 del Instituto Mexicano del Seguro Social, en el que se invitó a participar  a el personal médico que forma parte de la plantilla de profesores de pregrado y posgrado del Hospital General Regional No. 25 del IMSS, quienes contestaron de manera voluntaria y anónima el cuestionario para burnout del profesorado (CBP-R) un instrumento basado en escala tipo likert.
El enfoque fue mixto cuantitativo-cualitativo. Dentro de los principales resultados se observa que existe  burnout en ambos grupos aunque predomina  en el grupo que tiene  a cargo médicos de pregrado. Evidenciándose así que existe en una medida importante burnout en los docentes.  Se concluye así que las estrategias actuales para su prevención deberán encaminarse a solventar la influencia de estos factores en su aparición.



INTRODUCCION.

EL MEDICO COMO DOCENTE
De acuerdo a Matadamas, Hernández (2005), es cotidiana la afirmación de que los egresados de la carrera de medicina tengan bajos niveles académicos y deficiencias en las habilidades técnicas; de igual manera afirman en particular que se cuestiona la actividad del profesor, en las universidades públicas, donde se les acusa de mediocridad y en algunos casos, de corrupción.
La gran mayoría de los profesores de la licenciatura en medicina no han tenido un adiestramiento o formación docente, se han hecho profesores por gusto, por tradición familiar, por necesidad económica, etc., actúan generalmente por imitación o recordando a un maestro en particular que les impactó en los años escolares y sobre la marcha adquieren la experiencia docente. Pocas veces reflexionan acerca de la dimensión de la responsabilidad que tienen como docentes, de los aspectos socioeconómicos, éticos y filosóficos de la profesión médica, aspectos que parecen indispensables para entender la docencia médica.
Sin duda, en el origen del problema concurren varias causas, pero en el análisis de la situación actual de la práctica y docencia médica no puede dejarse de mencionar la dimensión social y económica en la que se realiza el trabajo médico. Desde la antigüedad la medicina y la docencia han sido de las profesiones que tienen mayor reconocimiento social. Es a ambos profesionistas a quienes la población confía responsabilidades de gran trascendencia para el futuro en muchas de las ocasiones en condiciones adversas. Es común que ambas profesiones sean desarrolladas por el medico siendo por esto reconocido y admirado por la población, sin embargo esta situación ha venido decayendo en las últimas décadas.
A modo de conclusión puede decirse que los aspectos abordados en este trabajo son apenas apuntes para una discusión más amplia de las condiciones en que en México se realiza la docencia en medicina y para la caracterización del docente-médico evidentemente quedan más preguntas que respuestas, por ejemplo: ¿cuáles son las características, condiciones y funciones de un profesor de medicina?, ¿cómo conjugar en un solo profesional la magnitud de la responsabilidad que supone el ejercicio de las dos profesiones? etc.
 Se concluye con las palabras de Pérez García: “Formar un médico que le sirva a la sociedad y que se construya a sí mismo a través del ejercicio ético de su profesión supone mucho más que el aprendizaje de destrezas y técnicas, es mucho más que la incorporación memorizada de un cuerpo de conocimientos teóricos. Formar un médico exige la construcción y reafirmación de valores y virtudes, la formación de un carácter y la introyección de respuestas a la pregunta por la vida buena, propia y de toda la humanidad.
Antecedentes del Burnout.
El término Burnout procede del mundo del deporte y expresa la situación que vivían los deportistas cuando no obtenían los resultados deseados a pesar de sus grandes esfuerzos y entrenamientos. También se utilizaba este término, de manera coloquial, para referirse a los efectos del abuso crónico de drogas.
En un estudio sobre la presencia de Burnout en médicos (Madrigal Solano, 2006), denota que en 1974 cuando Herbert Freudenberger un psicoanalista alemán que trabajaba como asistente voluntario en una clínica para toxicómanos en Nueva York observó que la mayoría de los voluntarios sufría una progresiva pérdida de energía hasta llegar al agotamiento, síntomas de ansiedad y depresión así como desmotivación en su trabajo y  agresividad con los pacientes. (2)
En 1976 C. Maslach lo dio a conocer en el Congreso anual  de la Asociación Americana de Psicología refiriéndose a una condición cada vez más frecuente en los trabajadores de los servicio de salud. Posteriormente empiezan a surgir diversas conceptualizaciones sobre este síndrome principalmente con los trabajos de Maslach y Jackson en 1981 cuando realmente adquiere verdadera importancia el estudio de este síndrome. Sin  embargo de acuerdo a Madrigal Solano (2006), escribe que la presencia de burnout se considera  como un proceso de estrés crónico por contacto y el instrumento de medición elaborada por ellas sigue siendo el más utilizado para su investigación. Aunque la traducción al castellano de este término ha sido diversa - desmoralización, quemado”, de ahí que Freudenberger lo describiera como “un conjunto  de agotamiento o desgaste profesional - literalmente puede traducirse como “estar o sentirse síntomas inespecíficos que pueden aparecer en el ambiente laboral y que son el resultado de una demanda laboral excesiva. También Madrigal Solano (2006), comenta este síndrome ha sido calificado en  publicaciones recientes como la  “plaga del siglo XXI” por lo que resulta necesario desde la perspectiva clínica y laboral conocer en que consiste esta afección que aún no se presenta como una categoría diagnostica clara en los manuales de psiquiatría y psicología. La Organización Mundial de la Salud (OMS). 1992 en el CIE-10 (Décima revisión de la clasificación internacional de las enfermedades), refieren que se encuentra un grupo que se asemeja al síndrome de Burnout titulado “problemas respecto a las dificultades para afrontar la vida”. (3)
En el año 2007, Enrique Ardila escribió que existen algunos estudios a nivel internacional que nos muestran las profesiones de la salud como las más expuestas a presentar el burnout y dentro de eso los médicos ocupan un lugar destacado como grupo con factores de riesgo para padecerlo, siendo los más importantes falta de tiempo libre, necesidad de estar siempre disponible, falta de sueño, viajes que implican compromisos profesionales, sobrecarga de trabajo, presión de tiempo, insatisfacción laboral, falta de recompensas profesionales, contacto con el sufrimiento y la muerte, relaciones difíciles con los pacientes y sus familiares, insuficientes recursos materiales, falta de autonomía y gran preocupación de equivocarse en el diagnóstico. (4)
Alvarez, Cantu, Gayol, Leal, Sandoval (2005) describen los rasgos que definen al síndrome de burnout haciendo alusión a los trabajos de Maslach y Jackson quienes consideran tres componentes esenciales:
Características
·         El Cansancio Emocional: constituye el elemento central del síndrome y se caracteriza por una sensación creciente de agotamiento en el trabajo, "de no poder dar más de sí", desde el punto de vista profesional.
·         La Despersonalización: se refiere a una serie de actitudes de aislamiento de cariz pesimista y negativo, que va adoptando el sujeto y que surgen para protegerse del agotamiento.
·         La Falta de Realización Personal: el sujeto puede sentir que las demandas laborales exceden su capacidad, se encuentra insatisfecho con sus logros profesionales (sentimientos de inadecuación profesional) si bien puede surgir el efecto contrario, una sensación paradójica de impotencia que le hacen redoblar sus esfuerzos, capacidades, intereses, aumentando su dedicación al trabajo y a los demás.
Estos tres aspectos están ligados entre sí a través de una relación asimétrica, donde el agotamiento emocional como primer componente conduce a la obtención de los otros dos, la despersonalización y  la autoevaluación negativa.
Sintomatología
1° Etapa: Se percibe un desequilibrio entre demandas laborales y recursos materiales y humanos de forma que los primeros exceden a los segundos, lo que provoca una situación de estrés agudo.
2° Etapa: El individuo realiza un sobreesfuerzo para adaptarse a las demandas. Pero esto sólo funciona transitoriamente, empieza a perder el control de la situación y van apareciendo síntomas como menor compromiso con el trabajo, alienación y reducción de las metas laborales. Sin embargo, hasta aquí el cuadro es reversible.
3° Etapa: Aparece realmente el síndrome de desgaste profesional con los síntomas descriptos a los que se añaden.
4° Etapa: El individuo deteriorado psicofísicamente, hace que tenga bajas frecuentes, ausentismos laborales y falta de eficacia en sus actividades que lo convierte en un peligro más que en una ayuda para los destinatarios de sus servicios. (5)
BURNOUT EN DOCENTES
De acuerdo a Jiménez Murillo (2009), en los últimos quince años el concepto de burnout se ha introducido en el contexto de la profesión docente, haciendo uso de la terminología “profesores quemados” como aquéllos que desean cambiar de profesión y/o realizar tareas distintas a las de estar en contacto con los alumnos. (5)
Es reconocido actualmente el carácter estresante de la profesión docente con estudios que revelan el desarrollo de patologías a nivel fonológico y de tipo de ansiedad y depresión. Esta afección mental está determinada por las demandas físico-emocionales dada la interacción con los alumnos, aunado a las condiciones organizacionales y sociales. En el docente el agotamiento se manifiesta en la incapacidad de ponerse en el lugar del alumno , sin empatía ni comprensión hacia el mismo; la despersonalización condiciona distanciamiento del alumno, frases como ¨estos alumnos son insoportables¨ son de uso frecuente por el docente, llevando al rechazo, indisciplina y falta de control de la clase, culpando a los alumnos del fracaso durante la enseñanza; al final el no lograr cumplir con estas expectativas promueven la angustia y sentimiento de incapacidad en el docente.
Este último modelo ha sido el  más evaluado en los docentes, identificando un conjunto de factores asociados al burnout como el sexo, estado civil, antigüedad en la docencia, seguridad en el empleo, recompensas, número de alumnos, sobrecarga de roles, calidad de la supervisión, ambiente físico, recreación y apoyo social. Estas variables relacionadas se han agrupado en tres grandes conjuntos:
Variables sociodemográficas
  1. Sexo: La mayoría  de los estudios encuentran un mayor cansancio emocional en mujeres mientras que en los hombres mayor despersonalización ( rechazo al alumno)
  2. Edad: Los docentes jóvenes se ven más expuesto al estrés, mientras que los más antiguos desarrollan cierta tolerancia.
  3. Estado civil: Los solteros tiene más agotamiento y despersonalización, dada por la  maduración y relación con los hijos da un factor de protección a los casados.
  4. Nivel impartido: el nivel medio es el más afectado por la época de adolescencia y múltiples conflictos que atañen a los alumnos, condiciona más despersonalización menor realización personal.
  5. Tipo de centro: ya sea urbano, suburbano y rural, siendo el suburbano donde existen minorías marginadas los más afectados por burnout.
LA EVALUACIÓN
El primer cuestionario para medir burnout fue el elaborado por Dworkin en 1976, en 1988 Hock hace hincapié en descartar las variables antecedentes del burnout (sexo, edad, años de experiencia, etc.) proponiendo el Teacher Burnout Questionarie con 62 ítems y 4 dimensiones: clima laboral, causas de burnout, efectos psicológicos y efectos físicos.
Moreno, Garrosa, González (2009) encontraron que la mayoría de estos cuestionarios se centran solo en la evaluación de la presencia del síndrome y no de los antecedentes o factores que llevan a su desarrollo. Desde este punto de vista se desarrollan el Cuestionario de Burnout del Profesorado (CBP) por  Moreno-Jiménez, Oliver y aragoneses en 1993, que toma antecedentes en relación al contexto laboral y organizativo a elementos específicos del síndrome. El cuestionario tiene una coeficiente de confiabilidad por alfa de Cronbach .91. El CBP-R se constituye así en un instrumento idóneo para evaluar no sólo la presencia del síndrome de burnout en el docente si no recabar información acerca de los antecedentes  laborales y organizacionales que determinan  su aparición en la profesión docente (6).
Ya estudios previos han identificado el nivel de burnout existente no solo en el personal médico si no en el personal becario, sin embargo ninguno se ha centrado a verificar su prevalencia desde el enfoque docente en el personal médico dedicado a estas labores, por lo que me planteo la siguiente pregunta:

¿En qué medida padecen los docentes médicos del Hospital General Regional No 25 el síndrome de Burnout?

HIPÓTESIS
El síndrome de bournout tiene una prevalencia elevada en el personal médico docente.

ENFOQUE METODOLOGICO
El burnout es una entidad creciente en cuanto a su prevalencia en las diferentes profesiones. La profesión médica no escapa a esta situación, como lo demuestran los numerosos estudios al respecto. Por otro lado, la profesión docente dada sus características de trabajo se encentra incluida en este selecto grupo de profesionistas expuestos al síndrome, con  estudios que revelan sus implicaciones no sólo en lo referente al docente, sino la traducción que esta puede tener hacia los mismos alumnos. Dentro de la medicina, la formación tanto a nivel de pregrado y posgrado, exige que los médicos a cargo de estas actividades, desempeñen un doble rol tanto como médicos así como docentes, viéndose expuestos  desde dos perspectivas al desarrollo del  bournout. Por lo que el presente estudio tomando en cuenta que el enfoque cualitativo intento ver la interpretación que los actores, en este caso los médicos docentes, tiene un enfoque cualitativo, tomando en cuenta que lo que se evaluó es el contexto social en el cual se desempeña el médico adscrito  dentro del servicio y como está percibiendo esta dualidad de roles, considero que puede centrarse desde un enfoque mixto en cuanto al uso de estadística, puede ser de utilidad la no para métrica, dado que se evaluó y midió estos parámetros lo cual refuerza en enfoque cuantitativo. En lo que   respecta a la generalización de los resultados, bueno esta investigación se centró al propio microambiente, es decir en donde se desempeñan los médicos como docentes entonces estaríamos dando respuesta a este microambiente en el cual nos desenvolvemos tanto alumnos como profesores, situación que puede ser distinta para las demás especialidades, dado la particularidad de cada especialidad en cuanto a los perfiles de alumno a desarrollar, por lo cual es difícil generalizar en su totalidad los resultados pero no así la experiencia vertida. Ante todo esto expuesto considero que la presente investigación tuvo un enfoque mixto cuantitativo-cualitativo aunque un predominio del cualitativo.  Sampieri comenta así sobre las ventajas de esta combinación de ambos enfoques: ¨Desde nuestro punto de vista, ambos enfoques resultan muy valiosos y han realizado notables aportaciones al avance del conocimiento. Ninguno es intrínsecamente mejor que el otro, sólo constituyen diferentes aproximaciones al estudio de un fenómeno. Pensamos que la controversia entre las dos visiones ha sido necesaria y ni está exenta de dogmatismo. La posición asumida en esta obra es que son enfoques complementarios; es decir, cada uno sirve a una función específica para conocer el fenómeno y para conducirnos a la solución de los diversos problemas y cuestionamientos. Podemos así afirmar que el cuestionario previamente seleccionado  y la descripción jerárquica de las variables del mismo se centra desde este punto de vista en un aspecto cualitativo dado la construcción del mismo a partir de una escala tipo Likert  el cual fue ya sometido a una validez de contenido y confiabilidad que partió de cuestionamientos previos a los docentes por lo cual no considero deba de realizarse cuestionarios adicionales para esta parte ya que están implícitos en la construcción del instrumento a realizar y dado que la evaluación estadística nos lleva a convertir la medición de estas variables a una perspectiva cuantitativa es por lo cual considero que tiene  parte de este enfoque sumado a lo mencionado por Sampieri concluyo actualmente en este enfoque mixto para mi investigación.
El estudio se realizó  en el Hospital General Regional 25, del Instituto Mexicano del Seguro Social el cual es un hospital de 2º nivel, el cual se encuentra localizado en la zona oriente de la Ciudad de México y cuya área de afluencia abarca la delegación Iztapalapa, y los municipios de Netzahualcóyotl y Chimalhuacán, es hospital de referencia de segundo nivel para las Unidades Medico Familiares No. 35, 75, 78, 120 y los Hospitales No. 53 Los Reyes, No. 71 en Chalco No. 69 en Texcoco, que comprenden los Municipios de la Paz, Chalco, Texcoco, Ayotla, Ixtapaluca, Tlalmanalco y Amecameca, los pacientes acuden al hospital de forma espontánea procedentes de su domicilio, de traslado por paramédicos y referidos de las diversas unidades de medicina familiar. Siendo también sede del curso de especialidad de Urgencias Medico Quirúrgicas el cual plantea una actividad clínico asistencial dado en los diferentes servicios dentro del instituto, en  los que  rotan los médicos residentes, desarrollando actividades de entrega de guardia, visita médica a pacientes, elaboración de notas y actividades clínicas completarías (guardias), y una actividad académica.
TECNICAS DE RECOPILACION DE DATOS
Se utilizó el cuestionario CBP-R el cual explora dos factores de antecedentes (factor II de desorganización y factor III de problemática administrativa) y uno de consecuencias (factor I de estrés y bournout). El cuestionario esta así constituido por 66 ítems en una escala Likert  de 5 puntos  (desde 1= no afecta hasta 5= me afecta muchísimo para los primeros 11 ítems y 1= totalmente desacuerdo hasta 5= totalmente de acuerdo para los 55 ítems restantes). El cuestionario tiene una coeficiente de confiabilidad por alfa de Cronbach .91








Aplicación
Observados

Entrevistados
Encuestados
Problemática
encontrada
Solución
dada
Fecha
Hora
02 05 2011
12:00


6
Se procedió a citar a los médicos docentes en este caso en el aula de correspondiente  a su clase, en el horario predispuesto que en si corresponde a su horario de la misma, se les distribuyo el cuestionario, dándose las indicaciones para su llenado y especificándose el tipo de respuestas a poner en cada uno de los paréntesis así como los datos a llenar, les tomo 30 minutos el contestarlo ,no existiendo dudas en cuanto a el llenado, se dio por terminado a las 12:30 cuando todos entregaron el cuestionario


05 05 2011 y              07 05 2011
10:00


24
El día de  la aplicación únicamente habían llegado 15 de los 24 médicos docentes contemplados, esto debido a que 3 de ellos se encontraban de vacaciones y tres más se negaron a contestar, y 3 de ellos se encontraban realizando labores clínico-asistenciales, a los que se presentaron se procedió a entregarles el cuestionario y dar las instrucciones para su llenado y los datos personales a poner en la caratula inicial, no existieron dudas durante su llenado y tomo 1hr para su llenado, existió prolongación del tiempo en vista que los 3 médicos docentes faltantes llegaron con 30 minutos de retraso, se dio por concluido a las 11:45hrs
Se prolongó más el tiempo de aplicación inicialmente pactado para 1 hora se extendió a 1 hora con 45 min






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